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Mi testimonio y otros. Memorias que resisten. una foto que me llevo a la cárcel por pensar distinto.


Un ser humano

Un Venezolano

Una conciencia social

Un Ciudadano del mundo


Nadie Absolutamente nadie posee la verdad absoluta en sus manos, y menos aún puede darse el derecho de imponerlas a otros.

Voces Silenciadas: El Origen

Donde la verdad es encerrada tras barrotes y la memoria se combate con censura, nace este blog  como un acto de resistencia. No soy nada más un narrador, soy un testigo, y eco, Soy mi voz la que dice lo que muchos están viviendo hoy, o vivieron antes, y no pueden contar. A veces por temor hasta terror, a veces por presión y/o imposición, otras porque perdieron la esperanza. Tan solo deseo ser un puente entre lo que se calla y lo que debe ser dicho.

Yo soy Jimmy Torres. Exmilitar. Venezolano. Fui condenado por ejercer un derecho fundamental: observar, documentar, pensar. Mi historia no es única. Es el reflejo de cientos de voces que fueron silenciadas por un sistema que criminaliza la disidencia y militariza la justicia.

Aquí no busco venganza, busco verdad, busco justicia. No tengo la pretencioso de  victimizar, al contrario, dignifico, construyo hacia el bien, hacia la verdad. Partiendo de este Blog pretendo construir un libro para que no se borren las palabras, los hechos, la historia. Para que no se pierda la memoria de los sucesos que llevaron a nuestra Venezuela al peor periodo, al más oscuro que hemos vivido como sociedad, como pueblo, como nación, como patria.

Cada entrada, cada cuento, cada narración de los hechos vividos será tejido con datos, testimonios, análisis y emociones. Y cada lector será parte del proceso: opinando, cuestionando, acompañando.

Con el  compromiso de defender los Derechos Humanos, como principios fundamentales e  irrenunciables. Narrar lo mas apegado a la verdad posible, evitando caer en sensacionalismo ni manipulación. Procurar conectar con el mundo, el dolor local en conciencia global. Escuchar a los lectores y los testimonios, ya que así la memoria colectiva se construye, entre todos. No soy Educador pero pretendo crear conciencia para movilizar y que mi historia, la historia de muchos en Venezuela y en otras latitudes no se repita en silencio. 

Este blog es una trinchera digital. Una bitácora de persistencia, de resiliencia, un llamado a la empatía y a la acción. Ya que mientras existan presos políticos, la libertad será una tarea pendiente. Y mientras haya quienes lo contemos, la esperanza seguirá viva.

Bienvenidos a:

Las Voces Silenciadas: El Socialismo del Siglo XXI y Yo

Pensamiento critico ante ideologias

No me arrogo la verdad absoluta. Lo dije en una de mis máximas, y lo sostengo:
“Nadie, absolutamente nadie, posee la verdad absoluta en sus manos, y menos aún puede darse el derecho de imponerlas a otros.”

Desde esa conciencia crítica, afirmo que el modelo que más se aproxima a un equilibrio justo, sin caer en la utopía ni en el dogma, es una democracia social con una marcada tendencia capitalistas, entendida como:

Un sistema donde la libertad individual y la propiedad privada coexisten con la justicia social, la equidad económica, y la responsabilidad colectiva. Donde el mercado sea libre y competitivo y no suplanta al Estado, ni el Estado anula al individuo. Donde el progreso no se mide solo en cifras, sino en dignidad.

Este pensamiento se sostiene en valores que no son negociables:
igualdad, lealtad, honorabilidad, trabajo honesto, justicia, respeto, libertad, derechos y deberes ciudadanos, tolerancia, moral, solidaridad, responsabilidad y dignidad.

Y se complementa con principios que he formulado desde la experiencia:

  • “Cada quien de acuerdo a sus capacidades, y de acuerdo a sus necesidades.”
  • “Evitar que se debilite la estructura académica: un norte para un país en libertades y de progreso.”
  • “Con los egoístas no se logran acuerdos, se logran conflictos.”

un colaborador vecinal, un activista social y que me llevo por estos derroteros

Para ser muy honesto, si bien era parte integral como ciudadano de lo que estábamos viviendo en Venezuela  (con la destrucción social, con la destrucción política, con la destrucción económica del país) he de reconocer que también era parte del problema, sin expresar mi posición como un venezolano con sus derechos, consagrados en nuestra constitución. Estaba dedicado a procurar ingresos que me permitieran cubrir mis necesidades y las de mi familia, con hijos ya en los albores de la adultez, los dos bajo mi tutela cursando estudios universitarios y con mentes abiertas y críticas que particularmente impulsamos en el seno familiar.

Fueron mis hijos quienes iniciaron este viaje, este derrotero de vida. Gracias a ellos y su participación activa en los descontentos sociales, abrieron mi mente crítica, despertaron en mí ese sentido de libertad social, de apego a derechos humanos inalienables, y pasé de ser un mero espectador a un activo ¡ y muy activo! “Activista Social” en mi comunidad, específicamente en el municipio Palavecino, Edo. Lara.

Durante el 2014 fui especialmente activo. Ese año fue bastante conmocionado por las múltiples manifestaciones que ocurrían a diario en todo el territorio nacional, y mi estado no se apartó de ese camino. Muy evidente el estado de deterioro de todo: los ingresos más bajos del continente con una canasta básica muy por encima de este ingreso; deterioro total de nuestro sistema de salud; la distribución de la gasolina que ocasionaba colas de días y noches; política de represión a todo aquel que pensara distinto a los lineamientos de los que ostentan el poder central; la corrupción más devastadora vista en el mundo, misma que reclutó las mentes más perversas que asumieron los poderes de nuestro país: poder ejecutivo, poder del pueblo, poder electoral, las cúpulas de las fuerzas armadas, las fuerzas policiales, a tal punto de impunidad que no daban cuartel a manifestaciones de ningún tipo, causando numerosas muertes. Es de hacer notar que parte de los contingentes de represión contra estas manifestaciones eran personas de nacionalidad cubana, esto lo comento a raíz de expresiones idiomaticas muy propias del gentilicio de esta comunidad, mismas que fueron percibidas y oídas por diferentes actores en estas manifestaciones.

Un descontento social total. En este cuadro, mis hijos participaban activamente en manifestaciones públicas. Mi hija Adriana, con manifestaciones muy particulares, pertenecía a un grupo que se autodenominó “Protestarte”; básicamente protestaban utilizando el arte como medio de expresión, a través de pancartas, murales y otras expresiones artísticas, a la cual me sumé y les di apoyo total: logística de desplazamiento, de alimento, de materiales, etc. Mi hija Milagros, mi mamá, mi cuñado, todos como activistas en la comunidad donde residía, y mi hijo Marcos, un poco más dado a confrontar en trancas viales, al igual que mi cuñado Pedro, y yo en medio de todos ellos y de mi comunidad de Palavecino, me impulsaron a ser un dirigente vecinal, a canalizar, dirigir, planificar y financiar múltiples manifestaciones pacíficas.

Todo esto a lo largo del año 2014, hasta el 7 de junio, día que fui apresado. Ese día en particular sostuve una reunión en horas del mediodía con Andrés Colmenárez, miembro de Funpaz, ONG con la cual colaboraba, y si bien no era parte de su directiva, me sentía parte de la misma. Esa reunión fue a fin de planificar una manifestación pacífica en el entorno mundial que se vivía con el fútbol. La idea era realizar pelotas de papel maché y hacerlas rodar por todo Barquisimeto en zonas específicas, con mensajes cortos escritos en ellas como: salud, libertad, prensa libre, entre otros.

Luego de esto, de regreso a mi casa, me topé con la manifestación de un grupo de estudiantes y me paré para registrar fotográficamente los sucesos… y sí, ahí comenzó mi vía crucis.

¡¡¡¡AHORA MI MAYOR MIEDO!!!!